El hundimiento del acorazado Petropavlosk


Tras la incorporación del Vicelamirante Makarov a la escuadra del Pacífico, la flota rusa ya no dudaba de realizar salidas cada vez más audaces. El almirante japonés Togo se había apercibido de ello y decidió poner algún remedio.

Vicealmirante Stephan Osipovich Makarov

Vicealmirante Stephan Osipovich Makarov

El 7 de abril de 1904 dio la orden al buque Koryo Maru para que, discretamente, tendiera un campo de minas a la salida de Port Arthur. La operación no era baladí, 4 escuadrillas de torpederos servirían de protección al minador, así como los cruceros acorazados Nisshin y Kasuga, recién llegados, harían de cobertura cercana. La escuadra de Dewa estaría alerta fuera del campo de visión enemigo por si fuera necesaria su intervención.

La operación tuvo que ser retrasada en numerosas ocasiones por las malas condiciones meteorológicas, para definitivamente el día 12 de abril lanzarse al mar los buques encargados de esta peligrosa misión. Las condiciones eran ideales, aunque la noche oscura y la llovizna no obstaculizaba la visión de los proyectores.

Torpederas Japonesas (Fuente : http://www.cityofart.net/bship/jse_torpedoboats.jpg)

Torpederas Japonesas

Los japoneses se acercaron a menos de 3 millas de la costa y los rusos detectaron una actividad sospechosa. Consultado al Almirante Makarov, que salía de una sesión a bordo del Diana, sobre si debían de disparar sobre las sombras que se apercibían a la entrada de Port Arthur contestó:

Háganlo [disparen] si están seguros , pero serán probablemente de los nuestros. No saben navegar de noche. Se habrán retrasado o perdido, y deambulan delante de Port Arthur  sin poder encontrar a sus compañeros y no intentan entrar temerosos de ser tomados por japoneses. Anotad el momento y la posición, por el caso de que no sean los nuestros, será necesario mañana por la mañana ir a dragar el lugar y asegurarse que no han dejado ninguna ‘suciedad’.

La mala suerte estaba del lado de los rusos esta vez, pues esa noche uno de sus torpederos el Strashny, se había extraviado tras un reconocimiento de las Islas Elliot. A su vuelta a puerto se topó con una escuadrilla japonesa, el combate se extendió hasta las 6 de la mañana, cuando un impacto en un tubo lanzatorpedos hizo que el buque ruso saltara por los aires.

Crucero Bayan saliendo de Port Arthur

Crucero Bayan saliendo de Port Arthur

El crucero ruso Bayan que estaba de vigilancia se aproximó al lugar del combate, cuando la escuadra japonesa del almirante Dewa hizo su aparición, con 4 cruceros acorazados. La espiral continuó, pues a la fiesta se incorporaron los acorazados rusos Poltava y Petropavlosk (enarbolando la insignia del almirante), junto a los cruceros Novik, Askold y Diana.

A las 6:30 Makarov ordenó ‘formar línea de combate con el Bayan en cabeza’, con dirección al lugar del combate del torpedero, con la esperanza de poder recoger algún superviviente.

A las 7:10 a parecieron en el horizonte 6 cruceros acorazados, pues a los 4 de Dewa se habían unido los dos ex-argentinos Nisshin y Kasuga. Los rusos abrieron fuego a unos 10.000 metros. La escuadra japonesa dio media vuelta, no fueron perseguidos.

Acorazado Petropavlosk

Acorazado Petropavlosk

A las 8:00 apareció el que faltaba en la fiesta, Togo, con todo el grueso de la escuadra japonesa. Los rusos se pusieron al abrigo de sus baterías de costa, intentando atraer hacia ellos a la flota enemiga.

Nadie se acordaba de  las acciones de la noche anterior, ni de las ordenes del almirante de proceder al dragado de la zona a la mañana siguiente.

A las 9:32 la formación rusa que había entrado en el campo de minas sembrado la noche anterior, cuando el Petrovaplosk colisiona con uno de los artefactos, comienza a escorar y se eleva una gran columna de humo amarillento. Al momento una nueva explosión reventó las calderas, la popa del acorazado se elevó sobre el agua, casi perpendicularmente comenzó a hundirse, se diría que partido por la mitad, las hélices se veían girar en el aire. En unos pocos segundos había sido completamente engullido por las aguas.

Hundimiento del Petropavlosk

Hundimiento del Petropavlosk

De los 735 hombres de su tripulación , sólo 81 marineros y 8 oficiales fueron rescatados. Entre los desaparecidos se encontraba el Vicealmirante Makarov, jefe de la escuadra rusa del Pacifico.

En palabras de un testigo presencial, el Capitán Vladimir Semenov ‘los japoneses acababan de ganar la guerra sin saberlo.’

A Great Victory for the Great Japanese Imperial Navy, Banzai! Ikeda Terukata

A Great Victory for the Great Japanese Imperial Navy, Banzai! Ikeda Terukata

Pero las desgracias de los rusos no acabaron ahí este día, de regreso a puerto el acorazado Pobieda colisionó con otra mina, sin llegar a hundirse. El pánico se extendió por toda la flota rusa que comenzó un fuego infernal contra un enemigo imaginario. Los japoneses no intervinieron.

Si quieres saber más:

  • PIOUFRE, Gerard. La guerre ruso japonaise sur mer, Nantes: Marines édition, 1999
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Un pensamiento en “El hundimiento del acorazado Petropavlosk

  1. Pingback: La muerte de Makarov (13 de abril de 1904) | La Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905)

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