San Petersburgo. Recorrido temático sobre la Guerra Ruso-Japonesa


Este diciembre he tenido la suerte de poder visitar San Petersburgo. Una ciudad preciosa que esconde en algunos de sus rincones recuerdos sobre acciones y protagonistas de la Guerra Ruso-Japonesa.

He de reconocer que al recorrer la ciudad sentía una sana envidia -y gran admiración- al comprobar como los diferentes gobiernos de los distintos colores que se han sucedido, en el ayuntamiento local y la nación, han conservado los monumentos históricos, y no sólo los referentes a esta guerra. Dice mucho del respeto a la Historia que tiene el pueblo ruso.

Recojo en este post un recorrido por las diferentes estatuas, iglesias, placas conmemorativas, etc. referidas a la Guerra Ruso-Japonesa en dos centros: la isla de Kronstadt (base de la flota del Báltico), y el propio casco histórico de San Petersburgo.

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San Petersburgo

Crucero Aurora

Ubicación <https://goo.gl/maps/HLGkiyvnZvP2>

 

El poder embarcar en un crucero acorazado de principios del siglo XX que participó en el viaje al rededor del mundo con Rozhensvensky es una experiencia única.

Se puede visitar la cubierta principal y el sollado donde hay unas salas musealizadas dedicadas a la historia de los buques de la marina rusa que han tenido el nombre de Aurora y los sucesos históricos en que participó este crucero en particular. Una de ellas se encuentra dedicada a la Guerra Ruso-Japonesa.

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Museo Naval Central de San Petersburgo

Ubicación <https://goo.gl/maps/PEjQjgeX3w52>

 

Visita imprescindible si eres amante de la historia naval. Abarca desde la creación de la Marina de Guerra Rusa a comienzos del siglo XVIII hasta la actualidad. Trasladado a su actual ubicación hace pocos años, es totalmente nuevo y eso se nota en una exposición mucho más moderna y bien presentada. Como único pero, la practica totalidad de las cartelas se encuentran en ruso.

Dedica varias salas MUY GRANDES a la Guerra Ruso-Japonesa con multitud de maquetas de buques y objetos de la época.

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Museo Histórico Militar de Artillería

Ubicación <https://goo.gl/maps/7xhgBuRG1WQ2>

 

Impresionante museo, con una exposición estática en el exterior del recinto que ya merece la pena el visitarlo. Podemos encontrar algunas piezas de artillería de las que participaron en la Guerra de 1904.

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Iglesia de Cristo Nuestro Salvador

Ubicación <https://goo.gl/maps/XkZFwBrDVkE2>

 

Iglesia construida en memoria de los marineros fallecidos en Tsushima, Construida bajo el patronazgo de la reina de Grecia Olga Konstantinovna y el presidente del Senado P. N. Ogarev cuyo hijo falleció en la batalla, fue financiada por suscripción popular. Las paredes de la iglesia estaban recubiertas con placas de bronce con los nombres de los marineros caídos. Esta iglesia fue cerrada y demolida en 1932.

En 1990 se constituyó una fundación para su reconstrucción que en 2003 terminó la Capilla de San Nicolás que actualmente se encuentra en el mismo lugar. Actualmente se encuentra cerrada al público, tras llamar a un timbre y una conversación con un ruso que no hablaba nada de inglés nos dejaron pasar al recinto exterior y poder disfrutar del lugar. Podemos encontrar algunos paneles dentro del recinto explicando la historia del lugar.

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Monumento a los caídos en el acorazado Alejandro III

Ubicación <https://goo.gl/maps/qUafFAXsVV82>

 

En los jardines de la Catedral de San Nicolás de los Marinos en San Petersburgo (no confundir con la de Kronstadt) se encuentra un obelisco en recuerdo de los fallecidos en el acorazado Emperador Alejandro III durante la batalla de Tsushima, donde no hubo supervivientes.

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Monumento a los caídos en el torpedero Stereguschy

Ubicación <https://goo.gl/maps/M286sUv5Ty62>

 

Cerca del museo de artillería y la fortaleza de Pedro y Pablo, encontramos este monumento en recuerdo a los fallecidos en el torpedero Stereguschy. El 26 de febrero de 1904, este buque se encontraba en misión de exploración cuando se encontró a un destacamento japones y entabló combate con él cerca de Port Arthur, casi toda la tripulación murió en el combate. En el monumento se representa el acto heroico de dos marineros que pereciendo junto al torpedero, abrieron las espitas para que no fuera capturado.  En 1954 se instaló una placa en la parte posterior con la imagen del barco y los nombres de la trioulación.

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Kronstadt

Estatua al Vicealmirante Makarov

Ubicación <https://goo.gl/maps/HndS2VwGVJR2>

 

Situada  junto a la iglesia de San Nicolás se erige esta impresionante escultura del Vicealmirante Stephan Osipovich Makarov. La leyenda al pie de la misma dice “Recordad la guerra”. En cada una de las caras de la base hay imágenes alegóricas a hechos importantes en la vida de este marino: el ataque con torpedos a la flota turca, el primer rompehielos, el hundimiento del Petropavlosk.

Estatua al Vicealmirante Makarog

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Recuerdo a los héroes de la Marina en la Iglesia de San Nicolás

Ubicación <https://goo.gl/maps/Kt5J37GiZ2T2>

 

San Nicolás es el santo patrón de los marinos. En las paredes de la Catedral que tiene esta advocación  se encuentran colocadas placas de granito negro con letras doradas que recuerdan a TODOS los marinos fallecidos en acto de servicio en la Armada Rusa desde el momento de su creación a comienzos del siglo XVIII hasta la actualidad. En ellas se indica la fecha de la acción en calendario juliano, el buque y los nombres de los fallecidos; algunos se encuentran resumidos.

Los tableros correspondientes a la Guerra Ruso-Japonesa son 16, se encuentran a la entrada del recinto sagrado, y ocupan un paño completo de una pared lateral.

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Monumento en memoria de los caídos en Tsushima

Ubicación <https://goo.gl/maps/GFvLUWCokfM2>

 

Un pequeño monumento en una esquina del parque Petrovsky recuerda a los caídos en la Batalla de Tsushima.

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Placa reconocimiento Vicealmirante Makarov

Ubicación <https://goo.gl/maps/79DghbrEHjr>

 

Recorriendo tanto Kronstadt como San Petersburgo puedes encontrar multitud placas en edificios que recuerdan los hechos históricos que en ellos sucedieron. Un ejemplo es ésta, que nos recuerda que el Vicealmirante Makarov  trabajo en este edificio entre diciembre de 1899 y febrero de 1904.

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Histocast sobre la Guerra Ruso-Japonesa


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HISTOCAST<enlace>, uno de los podcast de divulgación histórica militar en castellano más exitosos del panorama nacional, me invitó hace unas semanas a participar en la grabación un programa monográfico sobre la Guerra Ruso Japonesa que tenían pensado preparar con motivo de la publicación del número de DESPERTA FERRO <enlace> dedicado a este conflicto.

He de reseñar que soy asiduo seguidor de los episodios de este podcast, en los que se abordan, a modo de tertulia entre amigos, temas bélicos (y algunos no bélicos) de una forma muy amena y con gran seriedad. Sus miembros no olvidan invitar a expertos de gran nivel (a los que no pretendo equipararme) de los temas que lo requieren, aportando gran rigurosidad y conocimiento muy pormenarizado.

La comunidad podcastera ha reconocido su buen hacer y dedicación con varios premios, pero el mejor de ellos es la fidelidad del publico que semanalmente los escuchamos.

Bien, pues como indicaba anteriormente, los chicos de HISTOCAST me invitaron a participar con ellos en la grabación de uno de sus episodios. Nos pusimos manos a la obra para intentar hacer un programa que fuera un referente sobre la Guerra Ruso-Japonesa, que profundizara en las causas, las estrategias globales y especificas de cada momento del conflicto, los condicionantes y limitaciones de cada bando, las consecuencias, y, por supuesto, las batallas contadas como un continuo dentro del conflicto y no como enfrentamientos aislados… Todo un reto que se ha plasmado en casi siete horas de audio.

Ha sido todo un honor el haber compartido esta experiencia con los miembros de HISTOCAST, Goyo (@goyix_salduero), Javier (@tamtamveramendi) y Rodrigo (@Rodericus_Rex). No me duelen prendas en reconocer que he aprendido muchas cosas. Espero haber estado a la altura de los grandes comunicadores que son ellos.

Por último agradecerles nuevamente su labor de divulgación histórica y el trabajo que hacen desinteresadamente.  ¡¡Un gran FUERZA Y HONOR en nombre de HISTOCAST!!

Os dejo con el podcast  <enlace> espero que lo disfrutéis.

Minuto de cada una de las secciones:

– Situación de Japón y Rusia – 9:13
– Fuerzas contendientes – 56:51
– Aspectos tácticos y técnicos – 1:39:16
– Guerra – 2:00:57
– Tsushima – 5:11:10
– Consecuencias – 6:17:09
– Bibliografía – 6:43:52

Desperta Ferro. Especial Guerra Ruso Japonesa


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En noviembre 2016, la revista de historia Militar y Politica Desperta Ferro, nos presenta un monográfico sobre la Guerra Ruso-Japonesa. <enlace>

Artículos :

Causas de la Guerra Ruso-Japonesa por David Schimmelpennick van der Oye (Brock University)

El proceso que llevó al conflicto entre ambas naciones, en los confines del mundo conocido, fue el resultado del choque entre la expansión de uno de los imperios más viejos de Europa, el ruso, y la de una nueva potencia, la japonesa, a la que pocos se atrevían todavía a considerar un igual. Heridos en su orgullo diplomático y político por las grandes potencias por un lado, interesados en ubicarse como nación de primera fila por otro y singularmente preocupados por la presencia rusa, cada vez más importante, en Corea, un territorio que consideraban vital para su seguridad nacional, los nipones no vieron más remedio que ir a la guerra contra el imperio zarista, sorprendiendo al mundo con su recién desarrollada capacidad militar.

Ataque sorpresa a Port Arthur por Oleg Airapetov (Moskóvski Gosudárstvenni Universitét) y Bruce W. Menning (Center for Russian, East European & Eurasian Studies. University of Kansas)

A primeras horas del 9 de febrero de 1904, diez destructores japoneses se acercaron sigilosamente al fondeadero exterior de Port Arthur. Armados con torpedos, su objetivo eran los grandes acorazados rusos, anclados a la espera de una declaración formal de guerra y del inicio de las operaciones. En 17 minutos de fuego, la flota rusa recibió un golpe no solo físico, sino también moral, que la llevó de ser la fuerza naval más importante de la región a un segundo plano en un Pearl Harbor del que no se recuperaron. ¿Cómo es posible que no estuvieran preparados? ¿Cuáles fueron las circunstancias que propiciaron este demoledor ataque sorpresa?

El Ejército Imperial japonés durante la contienda por Rotem Kowner (Haifa University)

El Ejército Imperial japonés (Dai-Nippon teikoku rikugun) y la Marina fueron los responsables de la espectacular victoria japonesa sobre Rusia y se convirtieron tras la contienda en las fuerzas armadas más poderosas de Extremo Oriente y entre las más importantes del mundo. Sin embargo, unos años antes tanto su tamaño como su reputación habían sido mucho más limitados. El presente artículo desgrana la fuerza, el armamento, la filosofía y la organización no solo de las unidades básicas que lo formaban, sino también de las grandes formaciones.

El sitio de Port Arthur por Richard Connaughton

La guerra terrestre comenzó cuando la 12.ª División japonesa y la vanguardia de la 2.ª desembarcaron en Chemulpo, entre el 17 y el 22 de febrero, para avanzar hacia el norte hasta el río Yalu. A partir del 13 de marzo, la llegada de tropas y suministros se trasladó al puerto de Chinampo y, para el 29, todo el Primer Ejército, que incluía las divisiones 2.ª, 12.ª y de la Guardia, ya había desembarcado en Corea. Pero esta solo era un ala de la ofensiva japonesa. También desembarcaron tropas cerca de Pitzuwo, dos ejércitos más, uno de los cuales, el Tercero, tenía por misión asediar y conquistar la gran base naval rusa. La operación iba a resultar mucho más larga y compleja de lo previsto.

La guerra de maniobras en Manchuria por Oleg Airapetov (Moskóvski Gosudárstvenni Universitét) y Bruce W. Menning (Center for Russian, East European & Eurasian Studies. University of Kansas)

Mientras el Tercer Ejército nipón asediaba Port Arthur, el resto de la fuerza, que llegaría a sumar cuatro ejércitos más y casi 300 000 hombres, progresaba por Manchuria con un doble objetivo: cubrir las espaldas de la fuerza sitiadora y destruir el ejército de campaña ruso del general Kuropatkin. Dos cuestiones fundamentales lastraron las operaciones rusas: la falta de criterio unificado sobre la estrategia a seguir y las divisiones y nula colaboración entre los jefes de las grandes unidades. El resultado fue una campaña, que vio alternarse los asaltos a posiciones atrincheradas con las maniobras de flanqueo, en la que los japoneses llevaron la ofensiva casi siempre y que llegaría a su culmen en la gigantesca batalla de Mukden.

La Segunda Flota del Pacífico y el camino a Tsushima por Constantin Pleshakov (Five College Consortium of Massachusetts)

Aunque la historia de la Segunda Flota del Pacífico y su formidable travesía de nueve meses que culminó con la desastrosa derrota de Tsushima ha sido objeto de multitud de estudios y es bien conocida, aún está abierta a interpretaciones sobre la estrategia tras la expedición, la logística de la misma y el papel de su comandante, el almirante Zinovi P. Rozhestvenski. Por ello, este artículo irá desgranando algunas de estas cuestiones, narrando tanto el complejísimo viaje llevado a cabo por la escuadra rusa como su final derrota a manos de una flota Japonesa mejor preparada y mandada, y mucho más descansada.

Las consecuencias de la guerra por Rotem Kowner (Haifa University)

A finales de mayo, una vez que se conoció el desastre naval de la batalla de Tsushima, tanto Rusia como Japón estaban dispuestos a terminar con la guerra. La iniciativa que puso a ambos beligerantes alrededor de la mesa de negociaciones fue concebida por el presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, quien posteriormente recibiría el premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos. Sin embargo, nadie podía imaginarse entonces que las ondas de choque producidas por esta paz, que certificaba la victoria de una potencia asiática contra los todopoderosos europeos occidentales, llevarían a un nuevo proceso de conflictos y revoluciones que marcarían la segunda mitad del siglo XX.

El tratado secreto de Björkö (24 de julio de 1905)


Durante la tarde del 23 de julio de 1905 el yate real Polyarnaya Zvezda (Estrella polar) se encontraba anclado en un ‘lugar tranquilo’ de la isla de Björkö, había zarpado de improviso de Peterhoff con su majestad imperial el zar Nicolas II a bordo esa misma mañana. Muchos de los invitados se sorprendían cuando otro gran barco se aproximaba y se abarloaba a ellos. Era el Hohenzollerm, yate de la casa imperial alemana con el propio káiser Guillermo II abordo.

Ubicación de Björkö,

Ubicación de Björkö,

El encuentro no era casual, aunque sí algo precipitado, se había planificado con el mayor de los secretos cuatro días antes. Nadie debía de saber ni dar a conocer nada de lo que allí se hablara. Y así sucedió durante 12 años, hasta que fuera publicada en el año 1917 la correspondencia entre Niky y Willy (nombres familiares con los que firmaban ambos emperadores sus comunicaciones oficiales entre ellos).

El encuentro duró un día, el zar regresó a Peterhoff y el káiser continuó con su travesía veraniega hacia a Visby. En esas 24 horas, ambos jefes de estado habían firmado un tratado que podía cambiar toda la estructura geopolítica existente.

Tsar Nicholas II on board Kaiser Wilhelm's yacht Hohenzollern in 1905.

Tsar Nicholas II on board Kaiser Wilhelm’s yacht Hohenzollern in 1905.

Ese verano de 1905 Guillermo II iniciaba habitual crucero estival a bordo del Hohenzollern, esta vez no se dirigiría como habitualmente, hacia los fiordos noruegos, sino que se encaminaría en dirección a las costas de suecas del Báltico. Durante su travesía aprovechó para visitar en Gefle al rey de Suecia (13 de julio), y en su travesía de regreso a casa aprovechó para enviar a su primo el zar un telegrama. En él, a tenor de los sucesos posteriores, se puede entreleer la más sibilina de las dotes diplomáticas.

En breve estaré en mi viaje de regreso y no puedo pasar a través de la entrada del Mar de Finlandia sin enviaros mi cariño y mejores deseos. En caso de que desearas que nos viéramos, ya sea en tierra o en tu yate, por supuesto estaría siempre a tu disposición.

El zar no dudó en acudir al llamamiento del káiser, proponiendo él mismo, un tranquilo lugar en Bjoerkesund, cerca de Viborg, en el que pudieran encontrarse ambos primos en ‘sus yates’. Los siguientes mensajes cruzados reafirman la intención del káiser que deseaba un encuentro secreto, disfrazado de familiar. Se estaba preparando una reunión en que soberanos de dos imperios decidieran el futuro de sus naciones, sin que ministros, burócratas o cualquier otro pudiera interferir en el mismo o ‘aconsejar incorrectamente’.

Nadie tiene la más mínima idea de la reunión. Las caras de mis invitados serán dignas de ver cuando de repente aparezca tu yate. Una fina broma. Qué vestido para la reunión? Willy

Yate Imperial Ruso "Polyarnaya Zvezda (Estrella Polar)" pintado por Alexander Karlovich Beggrov (1841-1914)

Yate Imperial Ruso “Polyarnaya Zvezda (Estrella Polar)” pintado por Alexander Karlovich Beggrov (1841-1914)

El encuentro entre ambos yates tuvo lugar en la tarde del domingo 23 de julio de 1905. A la mañana siguiente ambos soberanos se sentaron a charlar. Los testigos aseguran que nadie, excepto ambos emperadores, estuvieron presentes en la mayor parte de la entrevista. De lo que se conoce de la misma se sabe que se trataron temas sobre la forma de gobierno del nuevo país, Noruega, que había surgido de su escisión de Suecia, y cuya casa real había sido ofrecida al príncipe danés con apoyo de Inglaterra. La injerencia inglesa en una zona que se consideraba clave para los intereses de ambos imperios era preocupante, más aún si se unía la situación en que podría quedar el Báltico, cuya desembocadura podría ser bloqueada por dos reinos ‘no afines’ que facilitaran la entrada a buques enemigos. Sobre este planteamiento y una vez creado el clima adecuado, el káiser propuso a su primo un tratado de alianza entre ambas naciones. No se sabe si el zar dudó o no, el caso es que al final del día fue firmado por ambos mandatarios.

Sus Majestades Imperiales, el emperador de todas las Rusias, por un lado, y el emperador alemán en el otro, con el fin de asegurar la paz en Europa, se han puesto de acuerdo en los siguientes puntos del tratado en este documento con respecto a una alianza defensiva:

Art. I. Si cualquier estado europeo ataca a uno de los dos imperios, una parte se compromete a ayudar a la otra parte contratante con todas sus fuerzas militares y navales.

Art. II. Las altas partes contratantes se obligan a no suscribir con cualquier enemigo común una paz separada.

Art. III. El presente Tratado entrará en vigencia desde el momento de la conclusión de la paz entre Rusia y Japón, pudiendo ser denunciado con la notificación previa de un año.

Art. IV. Cuando este tratado haya entrado en vigor, Rusia llevará a cabo las medidas necesarias para informar a Francia de la misma y proponer a este último a que se adhieran a ella como un aliado.

Firmado por Nicholas y William

Contrafirmado por Von Tschirschky, conde Benkendorf y Alexey Birilev, Ministro de Marina

Este tratado no fue improvisado durante la travesía estival de Guillermo II; sino que fue la culminación  de la política exterior de la Alemania del káiser de atraer a Rusia a su lado en un posible conflicto con Gran Bretaña.

La fuerza es el derecho

La fuerza es el derecho

Pero en política no todo es tan sencillo. El conde Lamsdorf, ministro de asuntos exteriores ruso, se echó las manos a la cabeza al tener conocimiento del acuerdo firmado, éste era incompatible con las obligaciones que Rusia tenía comprometidas con Francia y, por tanto, era imposible su ejecución. Witte, plenipotenciario ruso en las negociaciones de paz con Japón, que había partido para Portsmouth el 19 de julio, era de la misma opinión. El zar intentó mantener lo firmado (Nos unimos las manos y firmamos delante de Dios, que escuchó nuestros votos. Por tanto, creo que el tratado así puede llegar a existir. Lo que se firmó está firmado, y Dios es nuestro testador). Al final por mucha  empeño y grandilocuencia que usara en sus palabras, el emperador tuvo que ceder ante sus ministros. El tratado fue revocado por la vía reservada de la diplomacia y quedó oculto para el mundo.

Kaiser Wilhelm II. y Zar Nikolaus II. ¿Quien es quien?

Kaiser Wilhelm II. y Zar Nikolaus II. ¿Quien es quien?

Muy bien, todos estos hechos que hemos narrado han sido muy interesantes, pero… ¿Qué tienen que ver con la guerra ruso-japonesa? Buena pregunta, antes de responderla pongámonos en situación.

Estamos a finales de julio de 1905, la flota japonesa había acabado con la flota rusa de oriente, y otra más que se había enviado para sustituirla, ya no había más barcos pues la escuadra del mar negro no podía ser enviada al estar confinada en aquel mar. El ejército japonés había vencido al ruso en Mudken en marzo, su ofensiva se había detenido, y en julio se encontraba conquistando la isla Shakaline. Por el lado ruso el general Linievich había sustituido a Kuropatkine en el mando, y se encontraba reorganizando su ejército a la espera de la llegada de cuatro nuevos cuerpos que se habían formado en Europa. Las negociaciones de paz estaban por comenzar en Portsmounth.

La situación no pintaba bien para el zar tras las continuas derrotas militares

La situación no pintaba bien para el zar tras las continuas derrotas militares

Y llegamos a la razón que me ha llevado a escribir este post que no es otra que imaginarme al señor emperador del Japón, o a sus ministros reunidos, cuando les llegara la noticia que se había producido una entrevista secreta entre Niky y Willy. Si la cara de los acompañantes que iban en los yates imperiales cuando se encontraron debió de ser de sorpresa, la de los ministros japoneses debió de ser cuanto menos de preocupación, por no decir de pánico.

Alemania no había ocultado su simpatía con Rusia en el conflicto con Japón, que se había materializado en apoyo logístico de sus transportes, y bases a lo largo de todo el mundo. No es probable que la orgullosa Rusia, hubiera pedido ayuda a Alemania para una guerra con un país de menor entidad como Japón. Pero los rumores, ante la falta de información del suceso, surgieron en todos los periódicos. Algunos de los que he encontrado: El zar habría pedido apoyo financiero a Alemania. El káiser habría aconsejado al zar continuar con la guerra, argumentando que el regreso de un ejército derrotado acrecentaría los problemas internos, y que el ejército reconstituido de Lineivich podría conseguir la victoria por aplastante superioridad de números. Las conversaciones de paz eran sólo una argucia para conseguir tiempo.

ABC de 25/07/1905 pág 11

ABC de 25/07/1905, pág. 11.

Ninguno de los rumores duraría mucho tiempo. El tratado de paz se firmaría el 5 de septiembre, apenas un mes después de los sucesos que aquí narramos. Lo que sí que tengo claro es que noticias como ésta influyeron profundamente en los negociadores japoneses a la hora de llegar a un acuerdo de paz que no sería el mejor para sus intereses.

Las pretensiones del káiser no se cumplieron. El tratado de Björkö, que podría haber supuesto una crisis sin precedentes entre los miembros de la Doble alianza (Francia y Rusia), acabó difuminándose en las entrañas de la burocracia, del secreto de estado y de la rumorología de la prensa. Lo que en manos de hábiles políticos como Witte y Lamsdorf fue en un elemento más de negociación vez en favor de intereses rusos.

Negociando el Tratado de Portsmouth (1905) -- de izquierda a derecha: Rusos en el lado alejado de la mesa Korostovetz, Nabokov, Witte, Rosen, Plancon; y los japoneses en el lado cercano de la mesa Adachi,Ochiai, Komura, Takahira, Sato

Negociando el Tratado de Portsmouth (1905) — de izquierda a derecha: Rusos en el lado alejado de la mesa Korostovetz, Nabokov, Witte, Rosen, Plancon; y los japoneses en el lado cercano de la mesa Adachi,Ochiai, Komura, Takahira, Sato


Para interesados podéis encontrar más en el artículo en inglés: SIDNEY B. Fay. The Kaiser’s Secret Negotiations with the Tsar, 1904-1905 <enlace>

Viaje a Dalian y Lüshun (2016)


Hoy os traemos dos entradas realizadas en el blog de viajes Dokodemo Door Blog (apartado Crónicas Manchurianas) sobre una visita realizada este verano de 2016 a la península de Liaodong.

Estación de tren de Lushun (fuente: crónicas manchurianas)

Las entradas corresponden a las poblaciones de Dalny y Port Arthur. De esta última ya sabéis que fue una de las causas de la guerra, base de la flota rusa, y objetivo primario del ejercito japonés durante la guerra con Rusia de 1904.

Dalny es menos conocida, pero tuvo una importancia supina para Japón durante la guerra. Su puerto, conquistado prácticamente intacto y a poca distancia de Port Arthur, fue básico para el abastecimiento del ejército sitiador.

Os dejo con los dos enlaces  ¡Disfrutadlos!

Nuevas Crónicas Manchurianas (1): Dalian

Nuevas Crónicas Manchurianas (2): Lüshunkou / Port Arthur

Los días claves de la guerra rusojaponesa (septiembre-octubre 1904)


En el mes de agosto de agosto de 1904 la situación parecía claramente favorable al Japón en la guerra que mantenía con Rusia. Los avances por tierra habían llegado a las puertas de Port Arthur y Liao-Yang. Por mar las escuadras de Vladivostock y del propio Port Arthur habían sido derrotadas. El alto mando nipón no podía por menos que estar satisfecho, aunque su enemigo distaba mucho de estar derrotado.

Los primeros intentos de asalto japonés  a la plaza fortificada de Port Arthur fueron repelidos, costaron cerca de 10.000 bajas y llegado el día 24 las municiones estaban prácticamente agotadas. Nogi se vió obligado a detener la ofensiva.

Plano de las operaciones en septiembre octubre de 1904

Plano de las operaciones en la zona de Liaoyang- Mukden (septiembre octubre de 1904).

Dos días después, el 26, Oyama inició la ofensiva sobre Liao-Yang y, tal como sucedió en Port Arthur, fue una nueva carnicería, asaltos continuos sobre posiciones bien fortificadas por los rusos. Tras seis días, Kuroki, logró conquistar la posición de Yentai y Kuropatkine, al mando de las tropas rusas, inició una retirada ordenada hacia Mudken. No se puede considerar el resultado de esta batalla como una derrota rusa, sino más bien un repliegue hacia una nueva posición bien fortificada a unos 40 km de Liao Yang.

Retirada rusa de Liao Yang

Retirada rusa de Liao Yang

En tierra los avances ya no eran tan rápidos como al principio de la guerra, el coste en vidas de los combates que iban a sucederse a partir de este momento iba a ser muy grande por ambos bandos. La distancia de los frentes de los centros de abastecimiento era otro de los hándicaps de los beligerantes, sobre todo para el Japón. La gestión de los recursos, tanto humanos como materiales, iba a decidir la guerra.

En el mar la flota japonesa se encontraba dañada tras los combates del mes de agosto. La escuadra de Togo, encargada del bloqueo del puerto, muchas de sus unidades necesitaban pasar por el dique seco para realizar reparaciones de consideración, y sus suministros empezaban a escasear. El planteamiento de utilizar las unidades capitales en apoyo de los asaltos terrestres a la fortaleza era cuestionado desde instancias superiores en Japón. La amenaza de un posible enfrentamiento con la flota del Báltico en el estado en que se encontraban los buques japoneses podía ser nefasto.

Torreta de popa del acorazado Asashi

Torreta de popa del acorazado Asashi

La flota rusa en Port Arthur no dejaba de ser temible, pues a pesar de la derrota del 10 de agosto, contaba con varios acorazados aún en uso. El mando japonés decidió continuar con el bloqueo, y que fueran enviados a Japón los buques poco a poco para su reparación, el criterio fue mandarlos en parejas. De esta forma se evitaría levantar el bloqueo y se continuaría apoyando  a las fuerzas de tierra. Pero este apoyo naval no fue fácil, y se cobró varios buques (el 2 de septiembre, el torpedero Hayatori chocó con una mina y se hundió, el 18 de septiembre, la cañonera Haiyen desapareció sin dejar rastro, el acorazado Asashi chocó también con una mina, aunque sin consecuencias, el 6 de noviembre la cañonera Atago fue hundida)

Cañonera Atago

Cañonera Atago

En septiembre de 1904 la guerra entró en un periodo crucial, a pesar de los éxitos iniciales situación para el Japón era delicada. Port Arthur continuaba resistiendo. El 11 de octubre las salidas de los torpederos rusos basados en Port Arthur pusieron en aprietos a la retaguardia del ejército de asedio japonés.  El 9 de octubre Kuropatkine se lanzó a la ofensiva en el rio Sha-ho. El 15 de octubre se tenía noticia de la partida de la flota del Báltico. El fiel de la balanza podía caer de cualquiera de los dos lados.

El general Kuroki en la batalla del Sha-ho

El general Kuroki en la batalla del Sha-ho

La batalla de Sha-ho, fue uno de los pocos momentos durante la guerra en que los rusos tomaron la iniciativa. Tras la batalla de Liou-Yang, el ejército japonés había avanzado y atravesado el rio Tai-tzu-ho. El objetivo de Kuropatkine era obligarlo a volverlo a cruzar en sentido contrario. La forma de hacerlo era mediante un ataque frontal que fijara las posiciones y un movimiento envolvente del flanco derecho de las tropas japonesas. Las operaciones comenzaron el día 5, no encontraron resistencia, y los rusos ocuparon las posiciones previstas en el centro en muy poco tiempo. El día 9 la columna de Rennenkampsf, que progresaba por el oeste  sobre las dos orillas del Tai-tzu-ho tuvo serias dificultades en tomar Pen-shi-hu. El día 10 los japoneses tomaron la ofensiva a pesar de la inferioridad numérica en que se encontraban.

Tras varios días de combate los rusos terminaron retirándose a sus posiciones de Mukden, quedando el resultado de la batalla, según la bibliografía que he consultado, en indeciso. Aunque para mí claramente los japoneses salvaron un matchball que podía haberlos llevado al desastre.

“In the Battle of the Sha River, a Company of Our Forces Drives a Strong Enemy Force to the Left Bank of the Taizi River”by Yoshikuni, November 1904

“In the Battle of the Sha River, a Company of Our Forces Drives a Strong Enemy Force to the Left Bank of the Taizi River”by Yoshikuni, November 1904

Tras estos combates Japón tomó consciencia de que sus recursos no le permitirían llevar una guerra en dos frentes, debería de concentrarse en acabar primero con uno de ellos. El elegido fue Port Arthur, donde se volcaron todos los esfuerzos humanos y materiales para tomar la plaza lo antes posible y acabar con la resistencia rusa. Por el contrario en Mukden, Japón permaneció en una posición defensiva hasta el mes de marzo de 1905 cuando ya pudo contar con el ejercito sitiador de Nogi para iniciar nuevamente operaciones ofensivas.

General Alexei Kuropatkin

General Alexei Kuropatkin

Como corolario una curiosidad: Kuropatkine en sus memorias echa la culpa de la derrota en la ofensiva de Sha-ho a sus generales (como casi siempre) acusándoles de ‘poco hábiles’, ‘faltos de dirección y mando’, ‘faltos de energía’, haber realizado ‘maniobras inútiles’, carecer de ‘tenacidad’, etc… debía de ser una joyita el tenerlo como jefe.