Desarrollo del ferrocarril en Korea durante la guerra rusojaponesa


Las materias primas existentes en Korea eran necesarias para el desarrollo de la incipiente industria del Imperio del Japón. Pero la Korea de comienzos del siglo XX se encontraba en un estado de desarrollo muy precario, necesitaba la creación de unas líneas de comunicaciones para una eficiente explotación y comercialización de sus riquezas. La geopolítica internacional y los intereses militares nipones en la zona aceleraron el proceso de desarrollo de infraestructuras e hicieron que, al finalizar la guerra rusojaponesa en 1905, Korea gozara de una de las mejores líneas de ferrocarril de Asia desde la cual se podía viajar desde Seul hasta Europa.

Red ferroviaria coreana en 1914

Red ferroviaria coreana en 1914 basada en la construida durante la guerra de 1904

Los intereses del Japón en los territorios de la península de Korea se iniciaron en la segunda mitad del siglo XIX. En 1876 tras la restauración Meiji, la política exterior japonesa intentó asimilarse a las de las potencias occidentales de la época. Se inició una incipiente política expansionista que dió uno de sus primeros pasos en los territorios del Reino de Korea. Fue en ese año de 1876 cuando se firmó el Tratado de Kanghwa,por el que se cedían a Japón el uso de 3 puertos coreanos para el comercio con el Imperio.

Tras la guerra chino-japonesa de 1895, el Tratado de Shimonoseki supuso la entrada de Korea al área de influencia japonesa. Se reconoció la independencia de Korea, así como la renuncia de China a cualquier reclamación sobre este territorio.

Transporte de munición por el ferrocarril durante la guerra rusojaponesa

Transporte de munición por el ferrocarril durante la guerra rusojaponesa

Con el inicio de la guerra con Rusia en 1904, el Imperio Japonés necesitaba de los puertos y paso franco por Korea para el suministro y transporte de sus tropas al frente. Desde el mismo comienzo del conflicto el territorio coreano fue ocupado y su gobierno fue reemplazado por uno afín, manteniendo a la dinastía reinante Gojong. Tras numerosos tratados en los años de la guerra, se terminó por instaurar un protectorado en 1905 por el Tratado de Ulsa. En 1910 definitivamente Corea fue anexionada a Japón.

INICIOS DEL FERROCARRIL: LINEA DE CHEMULPO A SEUL

La historia del ferrocarril en la península de Korea comenzó en 1896, cuando se cedió la concesión a unos hombres de negocios yanquis de la construcción de la línea Seul-Chemulpo (actual Inchon). Los trabajos finalizaron y se abrieron definitivamente al tráfico de personas y mercancías el 8 de julio de 1900. Antes de la conclusión de esta línea se iniciaron las obras para conectar con los puertos del sur del país. A su vez otras concesiones  de lineas de ferrocarril fueron cedidas a empresas francesas en la zona norte.

Inicios del ferrocarril coreano de Chemulpo a Seul (1899)

Inicios del ferrocarril coreano de Chemulpo a Seul (1899)

LINEA SUR : DE FUSAN A SEUL

En 1903 cuando la guerra entre Japón y Rusia era una realidad cada vez más cercana, los trabajos en el ferrocarril coreano se aceleraron. El gobierno japonés tomó un interés prioritario en el proyecto de la vía que unía Fusan en el sur del país con Seul. Se garantizaron por el propio Estado Nipón los 25 millones de yenes necesarios para la finalización del trayecto, así como se entregó una prima de 2,5 millones de yenes para que fuera acabado antes del fin de año de 1904 (en caso de no ser así la empresa debía de devolver este dinero más sus intereses).

The Opening Ceremony of the Seoul-Busan Railway (1905) © Jung Sung-Gil_Gulmaru Kore

The Opening Ceremony of the Seoul-Busan Railway (1905) © Jung Sung-Gil_Gulmaru Kore

La distancia a recorrer era de 340 kilómetros, y los trabajos de ingeniería a realizar fueron numerosos, sobre todo en la región montañosa de Waikan a Kantokou -en la línea se ejecutaron obras para 53 estaciones, 24 túneles y 290 puentes-.

A comienzos de 1905 se encontraban en funcionamientos 28 locomotoras, con 58 vagones de pasajeros y 230 de mercancías. Circulaban 2 trenes de ida y vuelta al día que tardaban 15 horas en hacer el recorrido entre Fusan y Seul.

LINEA NORTE: DE SEUL AL RIO YALU

Desde el inicio de las hostilidades con Rusia, el gobierno japonés se interesó por una línea que continuara desde Seul y que uniéndose a la de Fusan, hiciera el recorrido desde los puertos del sur hasta el teatro de operaciones en Manchuria.

Mientras que la línea del sur (Fusan-Seul) fue realizada completamente por ingenieros civiles, la del norte (Seul-Yalú) lo fue por ingenieros militares. Se usaron los trabajos ya iniciados por la compañía franco-coreana (suspendido su contrato al comienzo de la guerra), los puentes y obras se realizaron en madera, pues se trataba de terminar en el menor tiempo posible los trabajos, no en que estos perduraran en el tiempo. Posteriormente serían sustituidos estas obras provisionales por otras definitivos.

Puente sobre el rio Yalú en los años 30 del siglo XX

Puente sobre el rio Yalú en los años 30 del siglo XX

Iniciados los trabajos en abril de 1904, a principios de 1905 se encontraba terminada la linea que unía Seul con Pion-yang, y en los primeros meses de este año de 1905 los trenes ya llagaban al Yalou.

OTRAS LINEAS

También se trabajó en las líneas que unían

  • Antoung-Hsein con Liao-Yang continuando la línea norte y uniéndose al Transiberiano en su línea del Este-Chino
  • Seul con Gesan atravesando la península de Este a Oeste
  • Bifurcación de la linea sur al puerto de Masampo
Trenes japoneses en Liao Yang

Trenes japoneses en Liao Yang

A los trabajos de creación de una red ferroviaria se le unieron otros de mejora de puertos, construcción de faros, etc… Al finalizar el la guerra rusojaponesa, Korea contaba con una de las mejores infraestructuras de comunicaciones de Asia.

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El “acuerdo” coreano-japonés de febrero 1904.


El otro día rebuscando entre papeles me encontré con una sorpresa, una transcripción francesa del documento por el cual Japón estableció un primer protectorado sobre Corea en 1904. Nunca había visto ninguno y me llamó la atención su simplicidad que supongo dará el poder de las armas.

Habían pasado solamente 14 días desde el estallido de la guerra, y los japoneses ya habían desembarcado unos 55.000 hombres en la península de Corea, unos 30.000 en Chemulpo y el resto en Fusan, Gesan y Masampo. La vanguardia de los ejércitos de invasión estaban a la altura de Pion-Yang. Teniendo en cuenta el estado de las líneas de comunicación, toda una blitzkrieg de la época.

El 23 de febrero de 1904, el ministro plenipotenciario del Emperador del Japón Sr. Hayashi Gonsuke y el Mayor General Ye-Tchi-Yong, Ministro de Asuntos Exteriores de Su Majestad el Emperador de Corea, firmaron un protocolo compuesto de 6 únicos artículos que suponía, en  la práctica, la anexión de Corea al Imperio del Japón.

Foto tomada tras la firma del tratado

Foto tomada tras la firma del tratado. (Fuente : Chosun.com)

Corea se había convertido en un virreinato del Japón. Se nombró como Residente al Sr. Tokugawa y Vicepresidente a Sr. Kato. Se puso una guardia en el palacio imperial coreano, para evitar que el Emperador huyera a bordo de un navío de guerra de alguna potencia extranjera.

Se reunió al Gobierno coreano siendo inmediatamente ‘cesados’ todos los miembros que no fueran favorables al partido japonés, así como todos los funcionarios ‘hostiles’ fueron despedidos. Se dio orden a las tropas coreanas de unirse a las japonesas en campaña, en ese momento contaba con alrededor de 10.000 efectivos que habían sido armados y entrenados por oficiales japoneses.

Gojong, Emperador de Corea (1897-1907)

Gojong, Emperador de Corea (1897-1907). (Fuente : Wikipedia)

Este primer tratado, fue seguido por varios más en 1904 y 1905, hasta la definitiva instauración del protectorado con el Tratado de Ulsa de 1905. Japón mantuvo este estatus de protectorado durante 6 años desde 1904 hasta 1910, cuando Corea fue definitivamente anexionada.

La transcripción del documento firmado es la siguiente:

Tratado Japón-Korea (1904)

Tratado Japón-Korea (1904). (Fuente : Wikipedia)

Protocolo firmado en Seúl el 23 de febrero de 1904 entre Japón y Corea

M. Hayashi, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Su Majestad el Emperador del Japón, el Mayor General Ye-Tchi-Yong, Ministro de Asuntos Exteriores ad interim de Su Majestad el Emperador de Corea, debidamente autorizados respectivamente a estos efectos, han acordado los siguientes artículos:

Art. 1.- Con la meta de mantener una amistad permanente y sólida entre Japón y Corea y de establecer firmemente la paz en Extremo Oriente, el Gobierno Imperial de Corea tendrá en el Gobierno Imperial de Japón una confianza absoluta y adoptará los consejos de este último, concernientes a la mejora de su administración.

Art. 2.- El Gobierno Imperial del Japón asegurará, en un espíritu de sólida amistad, la tranquilidad y salud de la Casa Imperial de Corea.

Art. 3.- El Gobierno Imperial del Japón garantizará de una manera definitiva la independencia y la integridad territorial del Imperio de Corea.

Art. 4.- En el caso donde la salud de la Casa Imperial de Corea o la integridad territorial de Corea sean en peligro, sea por la agresión de una tercera potencia, sea por desórdenes interiores, el Gobierno Imperial del Japón tomará inmediatamente las medidas necesarias que exigirán las circunstancias, y en tal caso el Gobierno Imperial Coreano dará todas las facilidades para ayudar a la acción del Gobierno Imperial del Japón. El Gobierno Imperial del Japón podrá, en el cumplimiento del objetivo mencionado, ocupar las plazas que pudieran ser necesarias desde el punto de vista estratégico cuando las circunstancias lo exijan.

Art. 5.- Los Gobiernos de los dos países no cerrarán en el futuro sin consentimiento mutuo, ningún acuerdo con una tercera potencia que pueda ser contrario a los principios del presente protocolo.

Art. 6.- Los detalles concernientes al presente protocolo serán determinados, siguiendo las circunstancias, entre el representante del Japón y el Ministro de Asuntos Exteriores de Corea.

Si quieres saber más:

  • [Anonimo]. Blancs & Jaunes. La Guerre Russo-Japonaise 1904. Recits d’un temoin oculaire. Paris: Librairie Illustrée