Los días claves de la guerra rusojaponesa (septiembre-octubre 1904)


En el mes de agosto de agosto de 1904 la situación parecía claramente favorable al Japón en la guerra que mantenía con Rusia. Los avances por tierra habían llegado a las puertas de Port Arthur y Liao-Yang. Por mar las escuadras de Vladivostock y del propio Port Arthur habían sido derrotadas. El alto mando nipón no podía por menos que estar satisfecho, aunque su enemigo distaba mucho de estar derrotado.

Los primeros intentos de asalto japonés  a la plaza fortificada de Port Arthur fueron repelidos, costaron cerca de 10.000 bajas y llegado el día 24 las municiones estaban prácticamente agotadas. Nogi se vió obligado a detener la ofensiva.

Plano de las operaciones en septiembre octubre de 1904

Plano de las operaciones en la zona de Liaoyang- Mukden (septiembre octubre de 1904).

Dos días después, el 26, Oyama inició la ofensiva sobre Liao-Yang y, tal como sucedió en Port Arthur, fue una nueva carnicería, asaltos continuos sobre posiciones bien fortificadas por los rusos. Tras seis días, Kuroki, logró conquistar la posición de Yentai y Kuropatkine, al mando de las tropas rusas, inició una retirada ordenada hacia Mudken. No se puede considerar el resultado de esta batalla como una derrota rusa, sino más bien un repliegue hacia una nueva posición bien fortificada a unos 40 km de Liao Yang.

Retirada rusa de Liao Yang

Retirada rusa de Liao Yang

En tierra los avances ya no eran tan rápidos como al principio de la guerra, el coste en vidas de los combates que iban a sucederse a partir de este momento iba a ser muy grande por ambos bandos. La distancia de los frentes de los centros de abastecimiento era otro de los hándicaps de los beligerantes, sobre todo para el Japón. La gestión de los recursos, tanto humanos como materiales, iba a decidir la guerra.

En el mar la flota japonesa se encontraba dañada tras los combates del mes de agosto. La escuadra de Togo, encargada del bloqueo del puerto, muchas de sus unidades necesitaban pasar por el dique seco para realizar reparaciones de consideración, y sus suministros empezaban a escasear. El planteamiento de utilizar las unidades capitales en apoyo de los asaltos terrestres a la fortaleza era cuestionado desde instancias superiores en Japón. La amenaza de un posible enfrentamiento con la flota del Báltico en el estado en que se encontraban los buques japoneses podía ser nefasto.

Torreta de popa del acorazado Asashi

Torreta de popa del acorazado Asashi

La flota rusa en Port Arthur no dejaba de ser temible, pues a pesar de la derrota del 10 de agosto, contaba con varios acorazados aún en uso. El mando japonés decidió continuar con el bloqueo, y que fueran enviados a Japón los buques poco a poco para su reparación, el criterio fue mandarlos en parejas. De esta forma se evitaría levantar el bloqueo y se continuaría apoyando  a las fuerzas de tierra. Pero este apoyo naval no fue fácil, y se cobró varios buques (el 2 de septiembre, el torpedero Hayatori chocó con una mina y se hundió, el 18 de septiembre, la cañonera Haiyen desapareció sin dejar rastro, el acorazado Asashi chocó también con una mina, aunque sin consecuencias, el 6 de noviembre la cañonera Atago fue hundida)

Cañonera Atago

Cañonera Atago

En septiembre de 1904 la guerra entró en un periodo crucial, a pesar de los éxitos iniciales situación para el Japón era delicada. Port Arthur continuaba resistiendo. El 11 de octubre las salidas de los torpederos rusos basados en Port Arthur pusieron en aprietos a la retaguardia del ejército de asedio japonés.  El 9 de octubre Kuropatkine se lanzó a la ofensiva en el rio Sha-ho. El 15 de octubre se tenía noticia de la partida de la flota del Báltico. El fiel de la balanza podía caer de cualquiera de los dos lados.

El general Kuroki en la batalla del Sha-ho

El general Kuroki en la batalla del Sha-ho

La batalla de Sha-ho, fue uno de los pocos momentos durante la guerra en que los rusos tomaron la iniciativa. Tras la batalla de Liou-Yang, el ejército japonés había avanzado y atravesado el rio Tai-tzu-ho. El objetivo de Kuropatkine era obligarlo a volverlo a cruzar en sentido contrario. La forma de hacerlo era mediante un ataque frontal que fijara las posiciones y un movimiento envolvente del flanco derecho de las tropas japonesas. Las operaciones comenzaron el día 5, no encontraron resistencia, y los rusos ocuparon las posiciones previstas en el centro en muy poco tiempo. El día 9 la columna de Rennenkampsf, que progresaba por el oeste  sobre las dos orillas del Tai-tzu-ho tuvo serias dificultades en tomar Pen-shi-hu. El día 10 los japoneses tomaron la ofensiva a pesar de la inferioridad numérica en que se encontraban.

Tras varios días de combate los rusos terminaron retirándose a sus posiciones de Mukden, quedando el resultado de la batalla, según la bibliografía que he consultado, en indeciso. Aunque para mí claramente los japoneses salvaron un matchball que podía haberlos llevado al desastre.

“In the Battle of the Sha River, a Company of Our Forces Drives a Strong Enemy Force to the Left Bank of the Taizi River”by Yoshikuni, November 1904

“In the Battle of the Sha River, a Company of Our Forces Drives a Strong Enemy Force to the Left Bank of the Taizi River”by Yoshikuni, November 1904

Tras estos combates Japón tomó consciencia de que sus recursos no le permitirían llevar una guerra en dos frentes, debería de concentrarse en acabar primero con uno de ellos. El elegido fue Port Arthur, donde se volcaron todos los esfuerzos humanos y materiales para tomar la plaza lo antes posible y acabar con la resistencia rusa. Por el contrario en Mukden, Japón permaneció en una posición defensiva hasta el mes de marzo de 1905 cuando ya pudo contar con el ejercito sitiador de Nogi para iniciar nuevamente operaciones ofensivas.

General Alexei Kuropatkin

General Alexei Kuropatkin

Como corolario una curiosidad: Kuropatkine en sus memorias echa la culpa de la derrota en la ofensiva de Sha-ho a sus generales (como casi siempre) acusándoles de ‘poco hábiles’, ‘faltos de dirección y mando’, ‘faltos de energía’, haber realizado ‘maniobras inútiles’, carecer de ‘tenacidad’, etc… debía de ser una joyita el tenerlo como jefe.

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Despliegue del Ejército ruso en Extremo Oriente en marzo de 1904.


La mayor parte de las operaciones en tierra del ejército ruso durante la guerra con el Japón estuvieron bajo el mando del general Kuropatkin. Se le nombró Comandante en Jefe del Ejército de Manchuria el 20 de febrero de 1904, once días después del ataque a Port Arthur. Anteriormente desempeñaba el cargo de Ministro de la Guerra, por lo que supervisó todo el dispositivo ruso de defensa ante un posible enfrentamiento con el Japón. Mantuvo sus responsabilidades al frente del ejército ruso en campaña, a pesar de los continuos reveses, hasta marzo de 1905 cuando pidió su reemplazo al Zar tras la batalla de Mukden.

Russian General Kuropatkin and his artillery officers in Manchuria. Harper's Weekly

Russian General Kuropatkin and his artillery officers in Manchuria. Harper’s Weekly

Las Memorias del General Kuropatkin, escritas como autoexculpación de todos los males ocurridos al ejército ruso durante la campaña, han de ser leídas con mucha prudencia aunque se pueden sonsacar datos muy interesantes como el que vamos a comentar en la presente entrada: como se encontraba el ejército ruso antes de que comenzaran los combates.

La estrategia propuesta a aprobación del Zar por Kuropatkin se plasmó en sus memorandos del 15 de febrero y 4 de marzo de 1904: En un primer momento el principal objetivo era resistir los embates japoneses, no ejecutando ningún movimiento de avance hasta que [el ejército ruso] no se considerase lo suficientemente fuerte.

Kuropatkin en un lugar seguro

Kuropatkin en un lugar seguro

Habla Kuropatkin que asistió a varios comités antes de que estallara el conflicto y de ser nombrado comandante en jefe del Ejército de Manchuria, se debatió sobre la disposición de las fuerzas en Extremo Oriente, y -según él- sus opiniones no fueron secundadas por el Virrey Alexeiev, máximo responsable del Estado en el Lejano Oriente (ya hemos comentado anteriormente que Kuropatkin era Ministro de la Guerra en ese momento).

Kuropatkin nos incluye en sus Memorias el estado de fuerza y vida en que encontraban las fuerzas rusas en Manchuria a su llegada a Liao-Yang el 28 de marzo de 1904. Una nueva puntualización para situarnos, en esta fecha hacía 50 días que había estallado la guerra y no habría ningún enfrentamiento ‘serio’ hasta 30 días después en el río Yalú. Según su opinión (la expresada en sus Memorias escritas en 1909), el dispositivo tenía graves carencias y se debía de reforzar la fuerza del Yalú y la guarnición de Port Arthur; lo primero no se hizo, lo segundo sí aunque no lo suficiente.

Disposición de fuerzas rusas en Extremo Oriente en marzo de 1904. (Fuente: Elaboración propia, mapa Gallica)

Disposición de fuerzas rusas en Extremo Oriente en marzo de 1904. (Fuente: Elaboración propia, mapa Gallica)

A pesar de que la guerra se veía próxima las fuerzas rusas estaban en proceso de adaptación, se estaba dotando de un tercer batallón a los regimientos destinados en el Lejano Oriente, por lo que las divisiones pasarían a estar compuestas 12 batallones en lugar de 8 con que lo estaban actualmente.

La distribución de las tropas rusas era la siguiente:
Fuerza Sur (General Sakaroff)
En la zona de Hei-cheng/Ta-shih-chiao/Newchuang-kai-ping
• Infantería: 1ª (en formación) y 9ª Divisiones de Tiradores, compuesta con 20 batallones
• Caballería: 6 escuadrones
• Artillería: 54 Cañones
Fuerza del Este (General Kashtalinski)
En el Yalú
• Infantería: 3º División de Tiradores, compuesta de 8 batallones
• Artillería: 24 cañones
• 16 ametralladoras

Fuerza Montada (General Mischenko)
En el norte de Korea
• Caballería: 18 escuadrones
• Artillería: 6 Cañones

Cuerpo Principal

En An-shan-chan
• Infantería: 5º División de tiradores, dotada de 8 batallones
• Artillería: 24 cañones

En Liao-Yang
• Infantería: La segunda brigada de las divisiones de 31ª y 35ª, los regimientos 22º y 24º. Que suponían 21 batallones
• Caballería: 10 escuadrones
• Artillería: 24 cañones

Protección del cuartel general
• Infantería: 23º regimiento de tiradores, con 3 batallones
• Artillería: 4 cañones
Otras tropas en el teatro de operaciones:

Guarnición de Port Arthur
• Infantería: 7ª División de Tiradores, con doce batallones y dos batallones de reserva
• Artillería de plaza: 3 batallones y medio
• Una compañía de zapadores minadores

En Kuan-tung
• Infantería: Regimientos de tiradores 5º, 13º, 14º, 15º, más 1 batallón del regimiento de tiradores 16º, dos batallones del 18º y un batallón de reserva. En total 12 batallones
• Caballería: 1 sotnia
• Artillería: 20 cañones

Guarnición de Vladivostock
• Infanteria: 8ª División de tiradores, con 8 batallones
• Artilleria: dos batallones de artillería de plaza
• 2 compañías de zapadores
• 1 compañía de minadores

En Nikolaievsk:
• Infanteria: 1 batallón
• Artillería: 1 compañía de artillería de plaza
• 1 compañía de minadores


Siguiendo el monográfico de Osprey 141 de Men at arms sobre la guerra rusojaponesa. En él se nos muestra la composición y evolución de los regimientos de tiradores siberianos. La forma regimental era la estándar en 1904, y solo unos cuantos estaban organizados en forma de brigadas (2 regimientos) o divisiones (2 brigadas). Los regimientos estaban formados por tres batallones, que fueron incrementados a cuatro en octubre de 1905, aunque ya hemos visto que a comienzos de la guerra la mayoría disponía únicamente de 2 batallones-  Al frente de cada regimiento se encontraba un coronel y cada batallón disponía de una fuerza de alrededor unos 700 soldados.

Se hacía mención por los reporteros de guerra de la época de la pobre calidad de estas tropas formadas principalmente por reservistas, emigrantes de la Rusia occidental y población local (la que poseía mejores actitudes militares).

 

Fuentes:

  • KUROPATKIN, Aleksei. Memorias del General Kuropatkin. Barcelona : Montaner y Simon, 1909
  • IVANOV, Alexei. The russo-japanese war 1904-1905. Men at Arms, 414. Oxford : Osprey plublishing, 2004

 

Causas de la derrota según el General Kuropatin


Alekséi Nikoláyevich Kuropatkin fue Ministro de la Guerra en la Rusia Zarista desde 1898, hasta el día antes del comienzo del conflicto con el Japón en 1904, momento en que fue nombrado máximo responsable de los Ejércitos rusos en Extremo Oriente. Fue ‘cesado’ (solicitó ser relevado) de esta responsabilidad tras la batalla de Mukden en marzo de 1905. En el ejercicio de sus funciones recayeron pues las principales decisiones de antes y durante la guerra ruso japonesa.

General Alexei Kuropatkin

General Alexei Kuropatkin. (Fuente : Wikipedia)

El General Kuropatkin escribió un libro de Memorias en 1909, donde intentó justificar su actuación durante la guerra ruso japonesa. Es una enriquecedora lectura, digna de hacer un estudio de psicología humana, por la forma en que una persona puede delegar su responsabilidad en sus inferiores, afirmar una cosa y la contraria diez páginas después, obra culmen de la hipocresía y desfachatez humana. Vamos a hacer un resumen de las causas que, en opinión del General Kuropatkin, motivaron la derrota del ejército ruso para darnos una idea de la visión que tuvo el máximo responsable de las armas del Zar.

Kuropatkine divide las causas de la derrota en tres grupos:

    1. Causas independientes del Ministro de la Guerra:
    2. Causas dependientes del Ministro de la Guerra, de las que no son responsables los oficiales que están en campaña.
    3. Causas de las que los oficiales en campaña eran los únicos responsables.

Ya en esta primera lista podemos ver como la exposición giró entorno a justificar su actuación y repartir su responsabilidad entre otras carteras del gobierno y sus inferiores. Si hubiera estado en un pais ‘libre’ no hay duda que hubiera considerado como máximo responsable al mismísimo Zar. Pasemos a ver un detalle de las causas

Kuropatkin pasando revista al crucero Askold

Kuropatkin pasando revista al crucero Askold. (Fuente : cityofart)

1. Causas independientes del Ministro de la Guerra:

  • Ausencia de acuerdos diplomáticos que hubiera permitido despachar todo el ejército ruso con entera libertad como lo exigían las circunstancias
  • Papel insignificante que representó la escuadra durante la guerra
  • Inferioridad de los ferrocarriles siberiano y chino-oriental.
  • Desordenes en el interior de Rusia que afectaron al espíritu del ejército.

No hay duda de que estas causas fueron determinantes en el desarrollo del conflicto, aunque yo no estaría muy de acuerdo en que no hubieran dependido del ministro de la Guerra muchas de ellas.

Kuropatkin en un tren hospital

Kuropatkin en un tren hospital. (Fuente : feb-web.ru)

2. Causas dependientes del Ministro de la Guerra, de las que no son responsables los oficiales que están en campaña.

  • Tardanza en movilizar refuerzos para extremo oriente
  • Transferencia o pase a la reserva durante la guerra de los soldados mejor disciplinados e instruidos, mientras que los reservistas viejos y mal instruidos se mandaron a campaña.
  • Tardanza en mandar las partidas expedicionarias a campaña (por razón de las deficiencias del ferrocarril)
  • Tardanza en la promoción de los que se distinguieron particularmente en campaña (se ignoraban muchas de las recomendaciones)
  • Deficiencias del equipo técnico
  • Faltas de organización (ausencia de tropas para guardar las vías de comunicación, falta de medios de transporte, pesadez en la organización de los cuerpos de ejército)
  • Deficiencias en el personal, así en oficiales como entre los soldados.

Causas menores como podemos ver, sólo tardanzas y deficiencias.

Russian General Kuropatkin and his artillery officers in Manchuria. Harper's Weekly

Russian General Kuropatkin and his artillery officers in Manchuria. Harper’s Weekly. (Fuente : Japan-America Society of New Hampshire)

3. Causas de las que los oficiales en campaña eran los únicos responsables.

    • Ausencia de verdadero sentimiento militar entre las tropas.
    • La pusilanimidad que demostraron muchas de ellas.
    • La falta de determinación por parte de los comandantes de todas las guarniciones para cumplir las misiones que se les había conferido.
    • La destrucción de la organización bajo el peso de la guerra.

Aquí es donde Kuropatkine demuestra él mismo su supina pusilanimidad [falto de ánimo y valor para soportar las desgracias o hacer frente a grandes empresas] descargando en sus oficiales y soldados toda la responsabilidad de la derrota.

Russian General Aleksey Kuropatkin awarding the Order of St. George to a Soldier

General Aleksey Kuropatkin Recompensando con la Orden de San Jorge a un Soldado. (Fuente : Wikipedia)

Estas causas las resumía en 4 puntos débiles de las fuerzas armadas rusas desde la Guerra de Crimea (y que si las leemos detenidamente podríamos estar viendo igualmente al ejército ruso de la primera o segunda guerra mundial):

  1. Nuestra inferioridad respecto a nuestro enemigo en tropas técnicas y en equipos
  2. El “mando” dejaba mucho que desear
  3. El ejército no tenía la instrucción táctica necesaria
  4. No se pudo asegurar la victoria por medio de la superioridad numérica.

El General Kuropatkin expone también en sus Memorias que no todo estaba perdido, la guerra se podría haber ganado si se hubieran seguido sus consejos. La existencia de una ‘quinta columna’ en el momento de firmar la paz o de falta de espíritu militar (que a él no le faltaba) en la nación y sus gobernantes impidieron que la victoria final se pudiera alcanzar. En sus palabras:

…de no haberse firmado la paz tan precipitadamente, la victoria hubiera por fin coronado el esfuerzo de nuestras armas [las rusas] …

Su razonamiento se fundamenta en:

  1. El crecimiento firme y constante de nuestras fuerzas materiales
  2. El crecimiento de nuestras fuerzas morales.
  3. El deterioro gradual del enemigo en ambos aspectos.

No le faltaba razón en este planteamiento pues el Japón se encontraba agotado por la guerra (Rusia no lo estaba menos). Su incompetencia, antes y durante el conflicto  forzó a los políticos a la firma de la paz.

Kuropatkin en un lugar seguro

Kuropatkin en un lugar seguro. (Fuente : wdl.org)

Si quieres saber más:

  • KUROPATKIN, Aleksei. Memorias del General Kuropatkin. Barcelona : Montaner y Simon, 1909

El desembarco japonés en Pi-tse-ouo


El dos de mayo de 1904 los japoneses lanzaron, por tercera vez durante la guerra, un ataque con brulotes cargados de piedras y cemento a Port Arthur, con intención de obstaculizar o, mejor dicho, impedir la salida de los buques rusos que se protegían en este puerto.

Brulotes hundidos a la entrada de Port Arthur

Brulotes hundidos a la entrada de Port Arthur (Fuente : TipsImages)

Solo uno de los cargueros que participaron en el ataque nocturno se aproximó al canal de acceso antes de ser hundido. Tres buques más fueron destruidos intentando franquear la estacada, y otros cinco no pudieron siquiera atravesar el campo de minas. El coste de este ataque en vidas humanas nos da una idea de lo suicida de la operación, de los 154 hombres que participaron en este ataque, sólo 67 fueron recogidos por torpederos, 17 cayeron en manos rusas y 74 fueron dados como desaparecidos (un 48%).

Al día siguiente del ataque (3 de mayo) el vicealmirante Togo en persona realizó una inspección de la zona, las noticias que había recibido eran muy prometedoras, el primer barco había conseguido embocar en el canal de acceso al puerto y había logrado su objetivo. La niebla que ese día  impidió  la observación, y la inactividad total por parte de la escuadra rusa le convencieron de que la operación  realizada el día anterior había sido un éxito.

El peligro que hasta ese momento suponía de la flota rusa de Port Arthur se consideró controlado, lo que dio pié a lanzar la operación más peligrosa de la guerra: el desembarco del 2º ejército japonés en la península de Liaotung un territorio controlado por el enemigo.

Según se había planeado las tropas deberían de haberse embarcado en Japón y, conducido desde allí directamente a su lugar de desembarco pero, la flota japonesa no disponía de medios suficientes para realizar esta operación en un solo viaje. Se modificó pues el plan original y se decidió el transportar al 2º Ejercito a Chinampo en la costa occidental de la península de Corea, junto a la desembocadura del Ping-Yang, desde donde se lanzarían cuatro oleadas hacia la zona de desembarco, los barcos implicados en la operación debían de hacer continuos viajes entre Chinampo y la península de Liaotung.

Desembarco de tropas japonesas en Chinanpo

Desembarco de tropas japonesas en Chinampo (Fuente : TipsImages)

Las operaciones se iniciaron con el desembarco de una brigada naval, que se apoderó de las playas donde debían de llegar las tropas, así como asegurar la seguridad y rechazar los contraataques rusos que se pudieran producir en un primer momento.

Esta brigada naval, precursora de la infantería de marina japonesa, era un cuerpo de élite del ejército japonés que se componía de un millar de voluntarios, y en palabras de un agregado británico eran “entrenados a diario en operaciones anfibias. Suben colinas a paso ligero. Escalan acantilados. Con el fin de estar fuertes en sus cuerpos y ligeros en sus movimientos”.

Para la protección de los transportes y el apoyo de las operaciones de tierra se dispuso la escuadra del almirante Hosoya, compuesta del acorazado Fuso, el monitor Sayen, y las cañoneras Haiyen y Tsukushi. El almirante Kataoka aseguró la escolta de los convoyes, para eso dispuso de los buques Itsukushima, Chinyen, Matsushima, Hatshidate, a los que se les añadió el crucero acorazado Nisshin, así como la escuadra del contraalmirante Masaji Togo con al Akashi, Suma, Akitsushima y Chiyoda. El resto de la flota ejerció una vigilancia cercana de Port Arthur. El vicelamirante Togo, comandante en jefe de la escuadra japonesa, no estaba seguro de que el puerto se encontrara totalmente cerrado, se reservó los mejores y más poderosos barcos de la flota japonesa por si el enemigo intentaba una salida.

Los planes japoneses contemplaban como base avanzada japonesa la isla de Kwanglotau dentro del archipiélago Elliot. El lugar de desembarco fue decidido por la armada imperial, teniendo en cuenta los imperativos marcados por ejercito siempre y cuando no menoscabaran la seguridad de la operación.

Operaciones en Pi-tsé-ouo

Operaciones en Pi-tsé-ouo (Fuente : elaboración propia, mapa Gallica)

Los preparativos de la operación comenzaron con el sembrado de campos de minas y barreras a lo largo del perímetro de las playas de desembarco que impidieran un posible ataque de torpederos rusos procedentes de Port Artur.

El 5 de mayo de 1904 a las 4 de la madrugada 7 mercantes que transportaban a la brigada naval llegan a la zona de desembarco acompañados de los buques del almirante Hosoya. Las cañoneras Tsukushi, Akagi, Chokai y Oshima se enviaron en vanguardia y abrieron fuego sobre el destacamento de caballería cosaca que tenia sus posiciones en Pi-tse-ouo, dispersándolo. Una segunda agrupación rusa situada más al oeste tuvo la misma suerte, aunque logró mandar el siguiente mensaje a Port Arthur :

“5h10 siete transportes y dos torpederos se encuentran anclados detrás de la isla Dachan-shan. Se pueden divisar a lo lejos 4 grandes navíos de guerra. Un transporte ha tomado posiciones delante de Kwanglotau”

Este mesaje se interpretó por el alto mando ruso, como una operación de distracción y no el desembarco principal que se esperaba.

A las 5:30 la brigada naval se encontraba en tierra, no sin dificultades pues la marea baja impidió que los navíos se aproximaran a la costa. Dos horas más tarde ya era dueña de todas las colinas que dominaban la playa donde se atrincheró a la espera de un contraataque ruso. En la playa un destacamento de ingenieros preparó la llegada del grueso del 2º ejército japonés.

A las 9:30 los transportes que traían a la primera oleada ya se encontraban anclados en Kwanglottau, donde 90 pequeñas embarcaciones estaban preparadas para llevar a tierra a las tropas. El trabajo se realizó durante la jornada sin ser inquietados, y se llevaron a tierra 9500 soldados junto a su material.

Operaciones de desembarco en Pisewo

Operaciones de desembarco en Pi-tse-ouo (Fuente : TipsImages)

El tiempo que hasta ese momento se había mostrado calmado, cambió bruscamente con la llegada del nuevo día, las operaciones de desembarco debieron de ser interrumpidas, lo que dejó a las tropas en tierra en una situación muy comprometida.

Kuropatkin, general al mando de las tropas rusas, seguía creyendo que este era un ataque de diversión y que el verdadero desembarco japonés se realizaría en las inmediaciones de Dalny. El grueso del ejercito ruso se concentraba en las inmediaciones de Kin-Tcheou y la bahía de Talien. Tres batallones de infantería y destacamento de artillería fueron destacados para reconocer al enemigo, tenían que recorrer 60 kilómetros de distancia.

Los japoneses, a pesar de su escaso número, avanzaron ocupando la población de San-Chia-tun, que controlaba la carretera de Pi-tse-ouo – Port Arthur, y se envió un destacamento de ingenieros a Port Adams para cortar la vía del ferrocarril.

Ante el peligro de quedar cercado y por orden del Zar (aunque sugerida por él mismo, según las malas lenguas), el Virrey Alexeiev se trasladó a Mudken. Lo que dejó la flota en manos del contraalmirante Witheft – cuyas consecuencias ya vimos en uno de nuestros anteriores post <Enlace> –. Antes de dejar la plaza, el Virrey dio la orden de salida de 12 torpederos que permanecían en puerto para atacar a los transportes japoneses, esta operación debía de llevarse a cabo de noche, la distancia al objetivo no permitía que se volviera antes de que hubiera despuntado el alba, por lo que se debía de proteger el regreso de los torpederos con los buques de la escuadra fondeada en Port Arthur. En estos momentos las fuerzas rusas en estado de aprestarse para la acción eran de 3 acorazados, 1 crucero acorazado, 3 cruceros protegidos de primera clase, 1 crucero protegido de segunda, 4 cañoneras y unos veinte torpederos.

Para Togo la inactividad de la flota rusa en los primeros días del desembarco era el signo que le confirmó sus sospechas, el puerto se encontraba totalmente cerrado por sus ataque del 2 de mayo. Decidió pues aligerar su dispositivo de vigilancia.

Desembarco japonés en la peninsula de Liaotung

Desembarco japonés en la peninsula de Liaotung (Fuente : Gettyimages)

Las condiciones eran idóneas para una salida de la flota rusa, se organizó un consejo de guerra para tomar la decisión de realizar el ataque nocturno a la zona de desembarco japonés. Lamentablemente para las armas rusas se consideró un ataque suicida que pondría en peligro a los torpederos que participaran en la operación y a los buques que tuvieran que asegurar su protección, por lo que la flota quedó en puerto.

En la tarde del día 6, varios buques ligeros japoneses se detectaron en la Bahía de Kerr donde parecían realizar operaciones de dragado de minas. El general Fok que mandaba las fuerzas rusas en Kin-Tcheou pensó que eran labores preparatorias y que este sería el punto de desembarco principal. Inmediatamente se ordenó a las fuerzas mandadas para el reconocimiento de Pi-tse-ouo que dieran media vuelta, de esta forma el 2º ejército japonés continuó las operaciones de desembarco sin ninguna oposición enemiga.

Las dificultades vinieron no de los rusos, sino de la deficiente organización con un reparto de responsabilidades mal concebido. Los postulados de la época se basaban en que el desembarco de una fuerza tal como un ejercito al completo se haría en un emplazamiento donde se dispusiera de un puerto con las instalaciones necesarias. La responsabilidad del desembarco recaía en los mandos del ejercito, siendo la armada la responsable de asegurar la seguridad de la operación. Este sistema que había funcionado perfectamente en el desembarco de Chemoulpo.

En el caso del desembarco del 2º ejercito en Pi-sté-ouo, no había puerto. Fue la armada quien controló la operación y no tuvo en cuenta todas las necesidades del ejército, por lo que las operaciones se desarrollaron a un ritmo más lento de lo previsto. La cosa llegó a tal punto que el 7 de mayo 17 transportes no pudieron desembarcar las tropas al encontrarse la playa saturada, tuvieron que dirigirse a las inmediaciones de San-chia-tun para proceder a realizar su operación, un día entero se perdió. Cinco días después del inicio de las operaciones solamente se había procedido al desembarco de 35 transportes de los 77 previstos.

Paradójicamente este retraso terminó de confundir definitivamente a los rusos sobre la importancia de la operación en curso. El día 10 el general Kuropakin recibió el informe de que únicamente una división japonesa había puesto el pie en tierra.

El día 12 eran ya tres divisiones las desembarcadas, y no podía considerarse una mera operación de distracción. La situación japonesa no dejaba de ser extremadamente delicada, los aprovisionamientos no llegaban en la medida necesaria y el general Oku no tenía otra opción que permanecer atrincherado. Para intentar solventar esta carencia, se dio por parte de la marina prioridad absoluta al suministro del ejército. Los transportes encargados de esta tarea navegaron aisladamente y sin escolta, de esta forma no había que esperar a formar convois y regular la velocidad a aquella del más lento.

Piezas de sitio de Port Arthur

Piezas de sitio de Port Arthur (Fuente : Cityofart)

El día 16 el general Oku ya se encontraba en disposición de pasar a la ofensiva. Su objetivo era claro apoderarse de Port Arthur a la mayor brevedad posible costara lo que costara.

Si quieres saber más :

  • PIOUFRE, Gerard. La guerre ruso japonaise sur mer, Nantes: Marines édition, 1999