Los días claves de la guerra rusojaponesa (septiembre-octubre 1904)


En el mes de agosto de agosto de 1904 la situación parecía claramente favorable al Japón en la guerra que mantenía con Rusia. Los avances por tierra habían llegado a las puertas de Port Arthur y Liao-Yang. Por mar las escuadras de Vladivostock y del propio Port Arthur habían sido derrotadas. El alto mando nipón no podía por menos que estar satisfecho, aunque su enemigo distaba mucho de estar derrotado.

Los primeros intentos de asalto japonés  a la plaza fortificada de Port Arthur fueron repelidos, costaron cerca de 10.000 bajas y llegado el día 24 las municiones estaban prácticamente agotadas. Nogi se vió obligado a detener la ofensiva.

Plano de las operaciones en septiembre octubre de 1904

Plano de las operaciones en la zona de Liaoyang- Mukden (septiembre octubre de 1904).

Dos días después, el 26, Oyama inició la ofensiva sobre Liao-Yang y, tal como sucedió en Port Arthur, fue una nueva carnicería, asaltos continuos sobre posiciones bien fortificadas por los rusos. Tras seis días, Kuroki, logró conquistar la posición de Yentai y Kuropatkine, al mando de las tropas rusas, inició una retirada ordenada hacia Mudken. No se puede considerar el resultado de esta batalla como una derrota rusa, sino más bien un repliegue hacia una nueva posición bien fortificada a unos 40 km de Liao Yang.

Retirada rusa de Liao Yang

Retirada rusa de Liao Yang

En tierra los avances ya no eran tan rápidos como al principio de la guerra, el coste en vidas de los combates que iban a sucederse a partir de este momento iba a ser muy grande por ambos bandos. La distancia de los frentes de los centros de abastecimiento era otro de los hándicaps de los beligerantes, sobre todo para el Japón. La gestión de los recursos, tanto humanos como materiales, iba a decidir la guerra.

En el mar la flota japonesa se encontraba dañada tras los combates del mes de agosto. La escuadra de Togo, encargada del bloqueo del puerto, muchas de sus unidades necesitaban pasar por el dique seco para realizar reparaciones de consideración, y sus suministros empezaban a escasear. El planteamiento de utilizar las unidades capitales en apoyo de los asaltos terrestres a la fortaleza era cuestionado desde instancias superiores en Japón. La amenaza de un posible enfrentamiento con la flota del Báltico en el estado en que se encontraban los buques japoneses podía ser nefasto.

Torreta de popa del acorazado Asashi

Torreta de popa del acorazado Asashi

La flota rusa en Port Arthur no dejaba de ser temible, pues a pesar de la derrota del 10 de agosto, contaba con varios acorazados aún en uso. El mando japonés decidió continuar con el bloqueo, y que fueran enviados a Japón los buques poco a poco para su reparación, el criterio fue mandarlos en parejas. De esta forma se evitaría levantar el bloqueo y se continuaría apoyando  a las fuerzas de tierra. Pero este apoyo naval no fue fácil, y se cobró varios buques (el 2 de septiembre, el torpedero Hayatori chocó con una mina y se hundió, el 18 de septiembre, la cañonera Haiyen desapareció sin dejar rastro, el acorazado Asashi chocó también con una mina, aunque sin consecuencias, el 6 de noviembre la cañonera Atago fue hundida)

Cañonera Atago

Cañonera Atago

En septiembre de 1904 la guerra entró en un periodo crucial, a pesar de los éxitos iniciales situación para el Japón era delicada. Port Arthur continuaba resistiendo. El 11 de octubre las salidas de los torpederos rusos basados en Port Arthur pusieron en aprietos a la retaguardia del ejército de asedio japonés.  El 9 de octubre Kuropatkine se lanzó a la ofensiva en el rio Sha-ho. El 15 de octubre se tenía noticia de la partida de la flota del Báltico. El fiel de la balanza podía caer de cualquiera de los dos lados.

El general Kuroki en la batalla del Sha-ho

El general Kuroki en la batalla del Sha-ho

La batalla de Sha-ho, fue uno de los pocos momentos durante la guerra en que los rusos tomaron la iniciativa. Tras la batalla de Liou-Yang, el ejército japonés había avanzado y atravesado el rio Tai-tzu-ho. El objetivo de Kuropatkine era obligarlo a volverlo a cruzar en sentido contrario. La forma de hacerlo era mediante un ataque frontal que fijara las posiciones y un movimiento envolvente del flanco derecho de las tropas japonesas. Las operaciones comenzaron el día 5, no encontraron resistencia, y los rusos ocuparon las posiciones previstas en el centro en muy poco tiempo. El día 9 la columna de Rennenkampsf, que progresaba por el oeste  sobre las dos orillas del Tai-tzu-ho tuvo serias dificultades en tomar Pen-shi-hu. El día 10 los japoneses tomaron la ofensiva a pesar de la inferioridad numérica en que se encontraban.

Tras varios días de combate los rusos terminaron retirándose a sus posiciones de Mukden, quedando el resultado de la batalla, según la bibliografía que he consultado, en indeciso. Aunque para mí claramente los japoneses salvaron un matchball que podía haberlos llevado al desastre.

“In the Battle of the Sha River, a Company of Our Forces Drives a Strong Enemy Force to the Left Bank of the Taizi River”by Yoshikuni, November 1904

“In the Battle of the Sha River, a Company of Our Forces Drives a Strong Enemy Force to the Left Bank of the Taizi River”by Yoshikuni, November 1904

Tras estos combates Japón tomó consciencia de que sus recursos no le permitirían llevar una guerra en dos frentes, debería de concentrarse en acabar primero con uno de ellos. El elegido fue Port Arthur, donde se volcaron todos los esfuerzos humanos y materiales para tomar la plaza lo antes posible y acabar con la resistencia rusa. Por el contrario en Mukden, Japón permaneció en una posición defensiva hasta el mes de marzo de 1905 cuando ya pudo contar con el ejercito sitiador de Nogi para iniciar nuevamente operaciones ofensivas.

General Alexei Kuropatkin

General Alexei Kuropatkin

Como corolario una curiosidad: Kuropatkine en sus memorias echa la culpa de la derrota en la ofensiva de Sha-ho a sus generales (como casi siempre) acusándoles de ‘poco hábiles’, ‘faltos de dirección y mando’, ‘faltos de energía’, haber realizado ‘maniobras inútiles’, carecer de ‘tenacidad’, etc… debía de ser una joyita el tenerlo como jefe.

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Reflexiones sobre el paso del Río Yalú


Durante los primeros meses de la guerra, el avance del 1º Ejército japonés a lo largo de la península de Corea se produjo sin oposición alguna. El alto mando ruso determinó que la primera línea defensiva se encontraría a lo largo del rio Yalú, frontera natural entre Corea y Manchuria. Por tanto, las fuerzas bajo el mando del teniente general Kuroki, que habían desembarcado el primer día de la guerra en el puerto de Chemulpo siguieron la ruta de la costa, no había (ni habría a corto plazo) ningún ejército enemigo en su camino que se les opusiera.

Operaciones en tierra enero a abril 1904

Operaciones en tierra enero a abril 1904 (Fuente : Elaboración propia/mapa Gallica)

Los japoneses no avanzaron rápido, la distancia que separa a Chemulpo de Wi-jou la realizaron en 2 meses. No tenían prisa, la flota rusa se encontraba atrapada en Port Arthur, y en sus planes todavía había que poner en funcionamiento dos nuevos ejércitos en el campo de batalla. Esto requería tiempo.

Todo cambió el 17 de marzo de 1904, este día llegaron noticias de que se estaba aprestando la flota rusa del Báltico la cual tomaría camino a Extremo Oriente. Si las dos escuadras llegaban a reunirse, los japonses perderían la supremacía en el mar y no podrían aprovisionar a sus ejércitos en tierra. La guerra estaría perdida para ellos. Tendrían pues que apresurarse conseguir sus objetivos estratégicos antes que los barcos rusos pudieran dar la vuelta al mundo.

Los rusos estaban tranquilos, el transiberiano aseguraba la llegada de refuerzos y suministros, no del todo lo bien que ellos esperaban, pero lo suficiente. Sólo tendrían que retener lo suficiente a los japoneses y la guerra estaría ganada.

Teniente General Zasulitch

Teniente General Zasulitch (Fuente : Wikipedia)

En esta situación nos encontramos a finales de abril de 1904. Los rusos habían planteado una línea defensiva adelantada en el Yalú, la cual se le encomendó al teniente general Zasulitch, para ello disponía de una fuerzas que se estiman a todas luces muy escasas: 2 divisiones de tiradores, 1 brigada de cosacos y 7 baterias. Si bien es cierto que el río le ofrecía unas condiciones defensivas idóneas, pues en la zona donde se disponían a realizar el ataque tenía una anchura que llegaba a los 5000 metros.

Frente a ellos se encontraba todo el 1º Ejército Japonés, y si fuera necesario el 2º Ejercito de encontraba en Chinampo dispuesto para actuar. La superioridad numérica era apabullante. Pero los rusos no pretendían una victoria, solamente retener al enemigo el tiempo suficiente para que llegaran refuerzos, o no, el pensamiento del alto mando ruso en esos momentos era que el rol del 1º Ejército japonés sólo trataba de atraer el máximo número de fuerzas rusas fuera del verdadero teatro de operaciones que sería el que desarrollaran el 2º y 3º Ejército japonés. Se barajaba que desembarcaran cerca de Port Arthur o Vladivostock, las principales bases rusas en Extremo Oriente. Para cubrir esta eventualidad el grueso del Ejército y las reservas rusas se concentraban en Liao-Yang, a 133 millas del Yalú.

Kokunimasa (1874 - 1944) Panorama of the Japanese Victory at the Battle of the River Yalu, 1904

Kokunimasa (1874 – 1944) Panorama of the Japanese Victory at the Battle of the River Yalu, 1904 (Fuente : Toshidama Gallery)

La táctica desarrollada por el Ejercito japonés fue muy sencilla, aprovechar su superioridad numérica y la longitud del frente. Los rusos no podrían defender todo el territorio. Comenzaron con ataques de tanteo, ocupando las islas que hay en el rio frente a Kia-ten-tsé. El dia 28 de abril los japoneses de la 12º división de infantería pasaron el rio en Soukochine a 21 kilometros de distancia de Wi-jou. El día 30 la toma de la montaña del Tigre y sus alturas fueron la antesala del asalto final a las posiciones rusas, que se produjo al día siguiente tras una fuerte preparación artillera. Los rusos no opusieron gran resistencia cuando aparecieron los japoneses a la carga, y procedieron a retirarse a posiciones fortificadas de antemano en las inmediaciones de Feng–suan-cheng.

Operaciones en el Rio Yalú

Operaciones en el Rio Yalú (Fuente : russojapanesewar.com)

En todas las acciones japonesas fueron apoyadas por las cañoneras del almirante Hosoya que remontaban el rio Yalú.

Estos sucesos son un ejemplo de la estrechez de miras de la dirección de operaciones rusa. Todo el plan estratégico japonés de la guerra se hubiera venido abajo como un castillo de naipes, si la línea defensiva del Rio Yalú se hubiera mantenido.

El alto mando ruso se encontraba más preocupado por adivinar donde sería el próximo ataque japonés, acumulando tropas y materiales en emplazamientos muy lejos de la linea donde se estaban desarrollando las operaciones y donde, a la postre, se demostrarían como inútiles y no cumplirían su objetivo pues tampoco realizaron su función de rechazar el desembarco japonés (ver Enlace).

La traición que sufrió Zasulitch por sus jefes fue manifiesta, no se le dotó con suficientes efectivos y no se le envió ningún refuerzo. Kuropatkin en sus memorias se justifica y nos cuenta que la orden era de no oponer resistencia y retirarse a las posiciones de Feng–suan-cheng, actuando por iniciativa propia. Cuando se le requirió por los motivos de su acción Zasulitch contestó: ‘porque tenía esperanzas de poder vencer’.

Tropas japonesas atravesando el Rio Yalú

Tropas japonesas atravesando el Rio Yalú (Fuente : Wikipedia)

Tras esta victoria, los japoneses tenían el camino libre, el 1º Ejercito podría apoyar las operaciones de desembarco que estaban proyectadas, cubriendo su flanco derecho e impidiendo que el grueso del ejército ruso los atacase por retaguardia. El día 5 de mayo, sólo 4 días después de haber cruzado el Yalú, los japoneses desembarcaron en Pi-tsé-ouo (ver Enlace).